Durante años, la respuesta frente a la pérdida de poder adquisitivo fue prácticamente siempre la misma: aumentar salarios. El problema es que la empresa hace un esfuerzo económico cada vez mayor y, aun así, muchas veces el colaborador siente que su ingreso sigue alcanzando para menos.
La inflación se vive en el supermercado, en el combustible, en una salida, en las vacaciones y en cada gasto cotidiano.
Cuando esos consumos aumentan más rápido que los ingresos, la pérdida de poder de compra empieza a impactar también en el bienestar, la motivación y la percepción de la compensación.
Por eso creemos que hay una conversación diferente que las empresas deberían empezar a tener.
Tal vez el desafío no sea solamente cuánto pagamos. Sino cuánto logramos que rinda.
El problema de aumentar únicamente por la vía tradicional
Aumentar salarios es necesario. Pero tiene una limitación: para que una persona reciba más dinero en su bolsillo, la empresa debe realizar un esfuerzo económico significativamente mayor.
Tomemos un ejemplo simplificado.
Si una compañía dispone de aproximadamente $148.000 de presupuesto por empleado, ese es el monto real que la empresa está destinando.
Costo aproximado para la empresa
Ingreso neto aproximado
Mismo presupuesto disponible
Transformarlo en
Ejemplo simplificado e ilustrativo. La estructura exacta de costos, remuneraciones, cargas y tratamiento fiscal depende de cada compañía y debe ser validada profesionalmente.
Del aumento de sueldo al aumento del poder de compra
No estamos proponiendo reemplazar el salario.
Estamos proponiendo utilizar de manera más eficiente parte del presupuesto que la empresa ya destina a su gente.
La oportunidad está en aplicar inteligencia financiera sobre beneficios corporativos para conseguir que ese presupuesto genere más valor.
Un ejemplo muy simple: el supermercado
Pensemos en uno de los consumos más frecuentes de cualquier familia: el supermercado.
La empresa asigna al colaborador
en vouchers de supermercado.
El colaborador no necesita cambiar sus hábitos. Utiliza el beneficio en consumos que igualmente forman parte de su economía cotidiana.
A partir de ahí, pueden aparecer nuevas capas de valor: eficiencias fiscales, ventajas financieras, reintegros y beneficios dentro de la red.
Eficiencias que pueden amplificar el impacto
Recupero de IVA
Cuando corresponde, determinadas operaciones pueden permitir computar IVA como crédito fiscal.
Ganancias
Determinados gastos pueden tener tratamiento deducible según el encuadre fiscal aplicable.
Pago diferido
Las condiciones comerciales pueden generar además una ventaja financiera para la compañía.
El tratamiento impositivo y contable dependerá de la situación fiscal, laboral y contractual de cada organización. Debe ser revisado por los asesores profesionales de cada compañía.
De un beneficio estático a un sistema que se optimiza
El cambio parece pequeño, pero conceptualmente es enorme.
En el modelo tradicional, el presupuesto sigue un recorrido lineal:
Con Fydels buscamos convertirlo en un circuito capaz de generar nuevas eficiencias:
Una estrategia donde Recursos Humanos y Finanzas pueden ganar juntos
Para el colaborador
- Mayor poder de compra.
- Beneficios sobre consumos cotidianos.
- Vouchers de supermercado.
- Reintegros y descuentos.
- Mayor percepción de valor de su compensación.
Para la empresa
- Mejor utilización del presupuesto.
- Potenciales eficiencias fiscales.
- Beneficios financieros.
- Control y trazabilidad.
- Una estrategia de beneficios medible.
Beneficios que también pueden acompañar resultados
El modelo puede ir un paso más allá.
Los beneficios no necesariamente tienen que ser iguales todos los meses. Pueden asociarse a objetivos individuales o grupales, productividad, presentismo, metas comerciales, resultados o reconocimientos.
De esta manera, parte de la estrategia de beneficios puede convertirse también en una herramienta para reconocer, incentivar y acompañar resultados.
Inteligencia financiera aplicada a beneficios.
Usar herramientas financieras, fiscales, comerciales y tecnológicas para transformar el presupuesto que la empresa ya destina a sus colaboradores en mayor poder de compra.
¿Cuánto más podría rendir el presupuesto de tu empresa?
Cada organización tiene una estructura diferente. En Fydels podemos analizar tu esquema actual y simular cuánto valor adicional podría generar el presupuesto que hoy ya destinás a tus colaboradores.
El primer paso no es contratar Fydels. Es hacer los números.
Quiero analizar mi empresa